1
Comparte Esta Pagina!
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  

Dietas para el yoga

Aquellos que tengan en mente la práctica del yoga como estilo de vida tiene que tener en consideración el hecho de que el yoga y una buena alimentación van de la mano, los yoguis afirman que somos según lo que ingerimos, ya que la alimentación influye muchísimo en el correcto desarrollo del cuerpo humano. Entonces llevar una dieta sana es requisito indispensable para ser aspirante a practicante de esta disciplina en particular.

EL YOGA Y SUS PECULIARIDADES CULINARIAS

El estado de ánimo de las personas se encuentra estrechamente ligado con la forma en la que nos alimentamos, la mayoría de las enseñanzas del yoga hacen énfasis en lo importante que resulta la ingesta de alimentos puros, quiere decir que no se encuentren viciados de ninguna manera, es por esto que dentro de las diversas dietas para el yoga encontramos que no se consume por ejemplo la carne, ya que dentro de la cultura yoguíca se fomenta el amor y el procurar bienestar a todo ser vivo, consumir carne no es precisamente procurarle bienestar a esos animales que son objeto muchas veces de maltratos en el camino a su comercialización.

Es creencia dentro de esta cultura que no conseguiremos estabilidad mental ni equilibrio a nivel físico si no consumimos alimentos que estimulen de manera positiva a nuestro organismo. Una de las enseñanzas de esta práctica es que debemos comer en pro de una buena nutrición para el alma y no solo por saciar placeres de los sentidos. Dentro de las diversas dietas para el yoga los alimentos deben adecuarse a lo que se tiene como natural para el cuerpo.

El consumo de la carne por naturaleza perturba el equilibrio que debe existir dentro de la espiritualidad de los seres vivos, toda perturbación que devenga de la ingesta de productos derivados de animales ocasiona una reacción a nivel neuronal que afecta el proceso cognitivo en las personas, crea confusiones y alteraciones de la realidad, lo que hace que el cuerpo y la mente obstaculicen el camino a la iluminación espiritual, ya que como es sabido por todos el yoga tiene como fin el equilibrio del cuerpo y la mente.

Como seres vivos lo único que nos separa de los animales es que nosotros logramos desarrollar una capacidad cognitiva distinta que nos permite discernir entre lo que nos conviene y lo que no de acuerdo a la realidad que vivimos. Es por esto que el animal actúa en razón a sus instintos.

A medida que nos adentramos en la práctica de esta disciplina agudizamos nuestros sentidos de intuición y progresivamente vamos alcanzando un nivel de conocimiento mas alto. Personas que dentro de su ignorancia pensaron que la ingesta de animales era parte crucial de la alimentación en cuanto a fortaleza corporal, se dan cuenta luego de adentrarse dentro de la práctica del yoga que esto no es más que una falacia, por consiguiente, no vuelven a sentir la necesidad de consumir alimentos a base de carne y comienzan a adoptar las distintas dietas para el yoga que la misma comunidad les ofrece.

La dieta de los vegetales

Dentro de las dietas para el yoga el común denominador son los vegetales. En la ciencia del yoga se cree que el cuerpo físico está compuesto por alimentos y que la vida del ser humano se puede desarrollar a partir de un intercambio entre la materia y la energía, que corresponden a los alimentos y el huésped respectivamente. Los alimentos se transforman en energía y esta es extraída del mismo al momento del consumo. Mantenerse alimentado es la clave para que el cuerpo conserve un estado de salud optimo dentro del cual la mente pueda concentrarse y evolucionar de la mejor manera.

Dentro de esta filosofía se tiene como cierto que el alimento que consumimos forma parte de la mente y su composición, mientras mas pureza observe el alimento que llevamos a nuestras bocas mayor será la capacidad de desarrollo intelectual de la persona. No nos confundamos, esto no quiere decir que con el simple consumo de frutas y vegetales conseguiremos alcanzar la iluminación, es obvio que esta dieta tiene que ser acompañada del ejercicio de las distintas formas del yoga, lo que involucra esfuerzo físico, meditación y técnicas de respiración avanzadas.

Este tipo de dieta concede al cuerpo un estado de paz interior y mantiene la mente relajada lo que nos alienta en el camino que comenzamos a recorrer con el ejercicio de la práctica yoguíca. El desarrollo de la espiritualidad en los practicantes puede ser deducible de acuerdo al tipo de alimento al que se inclina, los maestros del yoga recomiendan por esto a los alumnos que elijan el tipo de alimentos que se identifiquen de manera directa con el nivel de pureza a la que se aliena cada uno.

Dentro de la cultura del yoga existen tres clasificaciones de los alimentos.

  • Alimentos sattvicos: son alimentos puros que aumentan la energía corporal, aportan la mayor cantidad de nutrientes a nuestro organismo debido a su composición química, este grupo de alimentos conducen al equilibrio y generan un estado de paz en la mente, es ese grupo alimenticio dentro del cual se integran;
    • Los cereales integrales, se recomienda el consumo de estos con cada comida puesto que son aquellos que aportan mayor energía al organismo. Entre estos podemos identificar avena, arroz, almendras, nueces, afrecho, trigo, maíz, semillas de centeno, pastas integrales, o pan.
    • Granos: aportan proteína al organismo, lentejas, frijoles, soja, arvejas, garbanzos son algunos de ellos. Se recomienda servirlos con algún cereal lo que nos dará la cantidad de aminoácidos necesaria para un correcto desarrollo.
    • Verduras: son una gran fuente de vitaminas lo recomendable dentro de la dieta es que cada plato que preparemos conste de al menos un acompañante compuesto de verduras.
    • Sopas: pueden ser de algas o cereales, también de verduras o cremas en vez de caldos. Se pueden tomar más de una ración al día.
    • Frutas, vegetales y frutos secos.
  • Alimentos rajasicos: son aquellos alimentos que no se recomienda consumir puesto que incitan a la mente a agitarse y el cuerpo se inquieta, ocasionan estrés y promueven el desorden dentro del espíritu. Son alimentos que acaban con el equilibrio entre el cuerpo y la espiritualidad. (ajo, café, especias y condimentos fuertes, alimentos agrios o ácidos, muy salados o extremadamente dulces) este tipo de alimentos afianza los sentimientos negativos en las personas, inducen a la violencia, el odio y el egoísmo porque estimulan terminaciones nerviosas que se encargan de manejar todas esas sensaciones.
  • Alimentos tamasicos: son esos alimentos que han dejado de ser beneficiosos para el organismo porque ha caducado su efectividad. Las comidas recalentadas, o que se han puesto en reposo por mas de tres horas ya no son puras, no son limpias para el organismo. Limitan la actuación de los cuerpos y las mentes, las personas que los consumen se vuelven flojas y pierden el interés en las cosas que hacen, prescinden de sus ideales y motivación, además son alimentos que inducen a la ira y los pensamientos insanos. Las frutas que han pasado del estado perfecto de madurez tampoco son beneficiosas para el organismo y forman parte de esta categorización de los alimentos dentro de la cultura yoguíca. Las frituras, alimentos fermentados, congelados, la carne, el pescado, los procesados industrialmente o los que simplemente han sido recalentados representan la amplia gama de cosas que un buen estudiante de la ciencia del yoga no debería consumir para poder alcanzar sus objetivos. También el consumo en exceso de los alimentos sattvicos puede volverlos tamasicos.

Alimentos que deben evitarse:

  • Bebidas procesadas (jugos pasteurizados o gaseosas).
  • Café o té.
  • Cualquier tipo de carne.
  • Arroz blanco.
  • Todo lo que contenga azúcar refinada.
  • Bebidas alcohólicas.
  • Todo tipo de productos lácteos.
  • Pan, pasta y harinas (puede consumirse si son integrales).
  • Endulzantes artificiales.
  • Sal en exceso.
  • Alimentos conservados o deshidratados.
  • Alimentos que contengan aditivos o sabores artificiales.
  • Productos con colorante.

Una buena alimentación forma parte de la practica del yoga, sus beneficios van mas allá de la salud corporal y el incremento de la calidad de vida. De acuerdo al yoga todo lo que emana de la tierra y se alimenta del sol el aire o el agua es nutritivo y en consecuencia saludable. Los expertos en la materia aseguran que, así como mantener una buena y sana relación con otras personas, animales y materia que nos rodea es benéfico para nuestra salud, también lo es la relación con la comida puesto que te permite aprovechar al máximo todos los nutrientes que tiene para ofrecer.

El perfecto equilibrio entre el cuerpo y la mente, un espíritu puro y las bases teóricas del yoga también mueven ese eje que abre camino a una buena alimentación. La exigencia que se requiere para la practica de esta disciplina obliga al estudiante a mantener una dieta balanceada para conducir su cuerpo por un sendero de fortaleza y resistencia inquebrantables.




    Estaremos encantados de escuchar lo que piensas

    Deje una respuesta

    error: Content is protected !!